11/30/2009

Silencio...


Déjame que te hable desde mi silencio

y que mi silencio llene tu mirada.
Que siga el reloj marcando su tiempo
y que siga el tiempo callando mi alma.



Hay tanto por descubrir y conocer en el silencio. Haz a un lado la ruidosa confusión de tus propios pensamientos y, por un rato, presta atención sólo al refrescante silencio.La capacidad de pensar, de decidir, de llevar a cabo juicios sobre bases sólidas a partir de estar informado, es una bendición de enorme valor. Sin embargo, igual de valioso puede llegar a ser el aquietar esos pensamientos por un tiempo. Porque a veces puedes quedar tan fuertemente atrapado en tus propios pensamientos que todo lo que vives termina siendo filtrado y, muchas veces, oscurecido por ellos. Librarse, simplemente, de las fuertes ataduras de esos pensamientos que hasta incluso lastiman puede resultar útil, dejando así que la pura experiencia de tan sólo vivir te toque directamente.Déjate sentir la vida por ti mismo, en lugar de tan sólo quedarte en lo que piensas de ella. Acalla tus pensamientos y capta la experiencia. Es mucho lo que sabes a través de tus pensamientos. Y también es mucho lo que puedes llegar a saber dándoles un descanso de vez en cuando.

Gabriel Sander

Este silencio esconde demasiadas palabras...